Afasia de Conducción
Dra. Mª Victoria Perea Bartolomé.
Neuróloga. Dpto. Psicología Básica, Psicobiología y Metodología de las Ciencias del Comportamiento (U. de Salamanca)
RESUMEN:
A través de la presentación de un paciente con Afasia de Conducción se analizaran las características clínicas y neuropsicológicas de este tipo de afasia, así como el sustrato neurofuncional que subyace, entre otros aspectos linguísticos, al procesamiento fonológico.
La afasia de conducción fue descrita inicialmente por Wernicke en 1874, y aún hoy en día constituye uno de los síndromes afásicos más polémicos. Conocida también como Afasia Asociativa; Disfasia Asociativa o Disfasia de Conducción.
La exploración neurológica en la afasia de conducción es variable. En ocasiones es normal, pero los pacientes pueden presentar paresia (especialmente monoparesia superior derecho) en grado variable y una pérdida sensorial en hemicuerpo derecho. Puede aparecer una cuadrantanopsia inferior derecha.
Frecuentemente la afasia de conducción se asocia con una agrafia apráxica, y el paciente es incapaz de realizar los movimientos requeridos para formar las letras. La apraxia ideomotora orobucofacial es frecuente. Esta asociación ha llevado a proponer que la afasia de conducción puede considerarse como una apraxia de los movimientos requeridos para hablar. Los errores lingüísticos en la afasia de conducción podrían entonces interpretarse como errores de tipo apráxico, y la afasia de conducción como una apraxia ideomotora segmentaría, o una apraxia cinestésica para la producción del lenguaje.
En cuanto al sustrato neurofuncional, la afasia de conducción aparece en caso de disfunción o lesión cortical parietal (circunvolución postcentral y supramarginal) e insular. Wernicke y más tarde Geschwind, indicaron que la lesión crítica en la afasia de conducción estaría situada en el hemisferio izquierdo; a nivel del fascículo arcuato. La lesión del fascículo arcuato, en general en la sustancia blanca subyacente al lóbulo parietal y debajo de la cisura de Silvio, produciría una separación entre las áreas sensoriales y motoras del lenguaje. Sin embargo, muchos autores insisten en que no es necesario el compromiso del fascículo arqueado para que se presente la afasia de conducción.
En la exploración neuropsicológica del lenguaje el paciente presenta un lenguaje conversacional fluente con abundantes parafasias literales. En el lenguaje espontáneo puede producir una o varias frases sin dificultad, pero al llegar a una palabra concreta, es incapaz de continuar. Aunque puede presentar alteraciones fonéticas y parafasias verbales, la mayoría de los cambios corresponden a parafasias fonológicas. Las parafasias se observan más frecuentemente durante la repetición, particularmente durante la repetición de pseudopalabras, palabras de composición fonológica compleja y palabras de poco uso de frecuencia. El lenguaje espontáneo puede fluctuar, en ocasiones con fluencia normal y en otras ocasiones no fluido y parafásico.
La repetición se caracteriza por aproximaciones con múltiples parafasias literales, pero también puede presentar substituciones verbales. Cuando fracasa en la repetición de una palabra o frase, el paciente puede producir una parafasia semántica. Incapaz de repetir una palabra o frase, es capaz de producirla con facilidad en un contexto conversacional diferente. Repiten peor los morfemas gramaticales cortos (artículos, preposiciones) que los nombres. Tienden a repetir mejor los números.
Los pacientes con afasia de conducción muestran una disociación entre señalar y nombrar. Los rendimientos en tareas de designación son adecuados, de acuerdo a su buen nivel de comprensión verbal. En las tareas de denominación aparecen abundantes parafasias fonológicas, al igual que durante la repetición y mas frecuentes que en el lenguaje espontáneo. La denominación puede verse afectada por incapacidad total para producir la palabra apropiada o por contaminación parafásica. Pueden presentar una conducta de corrección de los errores parafásicos, lo que se ha denominado "conducta de aproximación".
Trastornos en la lectura, con una comprensión escrita superior a la lectura. La lectura en voz alta se caracteriza por interrupciones constantes con gran cantidad de paralexias literales. En la lectura silenciosa los rendimientos son mejores y en ocasiones prácticamente normales. Muchos pacientes que no logran leer una frase completa en voz alta, leen textos complejos con un adecuado nivel de comprensión. La escritura, está siempre alterada. Las alteraciones en la expresión escrita son paralelas a las que muestran en su expresión oral. Pueden escribir algunas palabras sencillas, pero se observan paragrafias literales, y omisiones de letras.
Concluyendo, la afasia de Conducción aparece como consecuencia de la alteración de una red neuronal local y de fibras de asociación temporoparietales, responsables del procesamiento de la estructura fonológica necesaria para la emisión correcta del lenguaje. Destacamos el papel de la zona perisilviana posterior en especial la circunvolución supramarginal izquierda. Se trata de un trastorno afásico caracterizado por un lenguaje espontáneo fluente, con parafasias literales y buena comprensión y conocimiento semántico intacto. Los rendimientos en repetición son bajos. Frecuentemente se asocian defectos en denominación; trastornos en la lectura y en la escritura de diferente intensidad; y apraxia ideomotora. Generalmente están presentes trastornos neurológicos (hemiparesia y/o hemianestesia derecha)
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