Neuroimagen y los estados vegetativo y de respuesta mínima: implicaciones en el diagnóstico y pronóstico
Davinia Fernández Espejo.
Neuropsicóloga y Logopeda. Dpto. Psiquiatría y Psicobiología Clínica (U. de Barcelona) e Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS)
RESUMEN:
Tras una lesión cerebral grave (traumatismo cráneo-encefálico severo, accidente cerebro-vascular, etc.) el paciente puede pasar por una fase de coma, después de la cual puede recuperar la conciencia o evolucionar a lo que se denomina “estado vegetativo”. El estado vegetativo se caracteriza por la manifestación de ciclos de sueño-vigilia junto con un mantenimiento autónomo de las funciones respiratoria y cardiaca pero una completa ausencia de evidencia comportamental de conciencia de sí mismo o del ambiente. Se trata de pacientes incapaces de reaccionar de un modo intencional a la estimulación y que no manifiestan ninguna capacidad comunicativa. Un paciente puede sobrevivir varios años en estado vegetativo o evolucionar hacia lo que se conoce como “estado de respuesta mínima”, comenzando a mostrar signos de conciencia, aunque de manera muy fluctuante e inconsistente.
Un buen abordaje terapéutico comienza necesariamente por un diagnóstico correcto el cual, hasta el momento, se basa en la evaluación clínica exhaustiva del repertorio de comportamientos espontáneos y elicitados que el paciente es capaz de mostrar. La sutil diferencia entre comportamientos reflejos y mediados cognitivamente hace el diagnóstico particularmente problemático, especialmente en pacientes que presentan grandes déficits motores asociados. De hecho, se estima que un tercio de los pacientes diagnosticados como vegetativos retienen algún signo de conciencia. La resonancia magnética funcional ha demostrado ser una herramienta útil para evaluar la funcionalidad cognitiva y/o la conciencia de forma independiente a las respuestas externas abriendo un nuevo campo de aplicaciones en el estudio de estos pacientes. ¿Es posible encontrar signos de función cerebral en pacientes en estado vegetativo y de respuesta mínima? En la presente charla se presentarán evidencias que apoyan esta idea y se expondrán las implicaciones que ello tiene en el proceso diagnóstico. El papel de la resonancia magnética estructural en este proceso está aún poco explorado. Sin embargo, recientes hallazgos apuntan hacia su importancia y su posible aplicación en un futuro próximo, así como a la potencia de novedosas técnicas de análisis de imagen en la estimación del pronóstico. Recorriendo los principales hallazgos recogidos en la literatura reciente se defenderá la necesidad de combinar técnicas de neuroimagen estructural y funcional con la evaluación clínica y su papel crucial en la realización de un diagnóstico adecuado así como de una estimación más ajustada del pronóstico que permita guiar las decisiones acerca del posible tratamiento e intervención rehabilitadora.
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